Miércoles 7 de octubre 2026.


Para estudiar del 4 al 10 de octubre de 2026.

5 ¿Por qué te abates, oh alma mía, y te turbas dentro de mí? Espera en Dios; porque aún he de alabarle, Salvación mía, y Dios mío.
¿Qué se preguntaba el salmista?
El abatimiento es un estado de ánimo temporal de profunda tristeza, desanimo y desgano. El salmista manifestaba síntomas de depresión. Las palabras “Fueron mis lágrimas mi pan de día y de noche” (Sal 24:3), así lo manifiestan. La solución para el abatimiento es la fe en Dios y la oración. Orar es esperar con paciencia: “1Pacientemente esperé a Jehová, y se inclinó a mí, y oyó mi clamor. 2 Y me hizo sacar del pozo de la desesperación, del lodo cenagoso; puso mis pies sobre peña, y enderezó mis pasos”. Sal. 40:1-2.

6 Dios mío, mi alma está abatida en mí; me acordaré, por tanto, de ti desde la tierra del Jordán, y de los hermonitas, desde el monte de Mizar.
¿A quién más iremos? dijo Pedro a Jesús; solo tú tienes palabras de vida eterna (Juan 6:68). Es Dios el único que llena y sana nuestra alma, Dios es el único que tranquiliza nuestra mente (Jer. 29:11). En los momentos críticos, David buscó ayuda en la fuente de vida: “Dios mío, mi alma está abatida en mí”, esto infiere desánimo; pero me acordé de ti y aunque estoy lejos, el acordarme de ti, Dios mío, me ha fortalecido para soportar estos malos momentos. Hermonitas referente al monte Hermón. El río Jordán nace en las faldas del monte Hermón. El monte Mizar se desconoce la ubicación de esta montaña.

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