Miércoles 22 de abril 2026.


Para estudiar del 19 al 25 de abril de 2026.

5  “Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados”.
Cuando el hombre pecó, Dios lo buscó ¿Dónde estás tú? Tuve miedo y me escondí, entonces Dios le dijo: ¿Has comido del árbol de que yo te mandé que no comieses? Y en lugar de aceptar su culpa, se excusó: “la mujer que me diste por compañera me dio del árbol, y yo comí” (Gn. 3:12) Ningún hombre es justo delante de Dios por más que se excuse … aun nuestras justicias son como trapo de inmundicia. Isa. 64:6. Dios justifica al pecador solo por creer en Jesús, y nos sigue justificando al permitir que la justicia de Cristo obre en nuestras vidas (Rom. 5:1, Fil 2:13). Los que tienen “hambre y sed justicia” se apropian de la justicia de Cristo al creer en Él, y en hacer por Él obras de justicia; “porque separados de mi nada podéis hacer”. Jn. 15:5b. Fil. 2:13.

7 “Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia”.
Misericordioso del griego “eleemon”, compasivo, significa compadecerse de los necesitados. “Así que, según tengamos oportunidad, hagamos bien a todos, y mayormente a los de la familia de la fe. Gál. 6:10. Dios pide tres cosas al hombre: “Hacer justicia, y amar misericordia y humillarte ante tu Dios”. Miq. 6:8. Él espera que sus hijos sean benignos unos con otros, misericordiosos, perdonadores como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo (Efe. 4:32). “Porque si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas (Mat. 6:15). Solo los misericordiosos (los que hacen el bien y saben perdonar) alcanzaran misericordia. 

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