Lunes 9 de marzo 2026.


Para estudiar del 8 al 14 de marzo de 2026.

20 “Y pensando él en esto, he aquí un ángel del Señor le apareció en sueños y le dijo: José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es”.
José estaba preocupado, la cabeza le daba vueltas, y no era para menos, su novia estaba embarazada. Mientras pensaba que hacer, el ángel de Dios, que según Luc. 1:26 era el ángel Gabriel que en el AT se aparece en Daniel 8:16, lo llamó por su nombre; José, le dijo: “no temas”. ¿A que temía él? ¡Imagínese! ¿Qué es lo que sintió al saber que su prometida estaba embarazada? ¿Qué le diría a su familia y amigos cuando supieran que María estaba embarazada y no de él? Fue en ese momento de vacilación que el ángel de Dios lo auxilió. David escribió: “En el día que temo, yo en ti confío”. Sal. 56:3. En los momentos más difíciles, “Dios es nuestro amparo y fortaleza y nuestro pronto auxilio en las tribulaciones”. Sal. 46:1.

20 “… José … no temas recibir a María tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es”.
El ángel le dice a José; María no te ha sido infiel, su embarazo no es obra de fornicación, es del Espíritu Santo. Los judíos decían que Jesús había nacido de una relación ilícita de su madre; en un debate acalorado insultaron al Señor diciéndole: “Nosotros no somos nacidos de fornicación”. Jn. 8:41. Se rumoraba que Jesús era hijo de una aventura que tuvo María con un soldado romano. La gente no podía creer en el embarazo sobre natural de María. El Evangelio de Lucas relata así: “El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también el Santo Ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios”. Luc. 1:34-35. Mateo afirma que Jesús es Hijo de Dios y también Emanuel, que traducido es Dios con nosotros.


← Volver

Gracias por tu respuesta. ✨