Viernes 29 de agosto 2025.


Para estudiar del 24 al 30 de agosto 2025.

13 El fin de todo el discurso oído es este: Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre. 14 Porque Dios traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala.
El mensaje del primer es “Temed a Dios, y dadle gloria, por la hora de su juicio ha llegado”. Apoc. 14:7. Este mensaje concuerda con Ecl. 12:13. El temor a Dios se muestra guardando sus mandamientos, porque en los diez mandamientos se resume lo que Dios demanda del hombre. Dios traerá toda obra a juicio, aunque no somos justificados o salvados por las obras, si seremos juzgados por nuestras buenas o malas obras. Jesús dijo que llegará la hora cuando todos los que están en los sepulcros oirán su voz, y los que hicieron lo bueno, saldrán a resurrección de vida, más los que hicieron lo malo, a resurrección de condenación. Jn. 5:28-29.

10 Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo.
No puede haber un juicio sin ley, cuando todos los hombres estemos ante la presencia de Dios, se abrirán los libros del cielo para que cada habitante de la tierra sea juzgado por las cosas que están escritas en los libros. Apoc. 20:12. Aunque no somos salvos por las obras, si seremos juzgados por ellas. En el cielo se lleva un registro fiel de lo bueno y lo malo que hacemos. Cada uno, recibirá, de acuerdo, a sus buenas o malas obras. Santiago escribió: “Porque cualquiera que guardare toda la ley, pero ofendiere en un punto, se hace culpable de todos”. Stg. 2:10. Y más adelante, el autor afirma que seremos juzgados conforme a la Ley de Dios, que él llama: “La ley de la libertad”. Stg. 2:12.
¿Cómo se muestra el temor a Dios?
¿Qué papel juegan los diez mandamientos en el juicio?