SE HA ACERCADO EL DÍA DE TU MUERTE.

tabernaculo

Lectura para profundizar. Números 16:12-13.

4 Y Jehová dijo a Moisés: He aquí se ha acercado el día de tu muerte; llama a Josué, y esperad en el tabernáculo de reunión para que yo le dé el cargo. Fueron, pues, Moisés y Josué, y esperaron en el tabernáculo de reunión.

Lea la nota ¿Qué noticia desagradable dio Dios a Moisés?

Desde luego que para Moisés el anuncio de su muerte no fue una buena noticia, pues le había insistido a Dios que lo dejará entrar en la tierra, pero Dios le dijo: Por cuanto pecasteis contra mí en medio de los hijos de Israel, en las aguas de Meriba de Cades, en el desierto de Zin, y no me santificasteis en medio de los hijos de Israel, solo te voy a permitir verla de lejos, más no entrarás allá. Deut. 32:51-52. Dios sabía cuánto anhelaba Moisés entrar en la tierra de Israel, por eso le permitió verla de lejos como respuesta a su pedido. Deut. 3:25. Moisés era un maestro de Israel, hablaba cara con Dios, por tal privilegio no le pasó por alto su falta. Fuera de esto, la vida de Moisés fue intachable, y aunque no se le permitió entrar en la tierra física de Israel, si se le permitió el acceso a la tierra de Israel espiritual.

¿Quién debía sustituirlo en el cargo?

Los sabios de Israel sostienen que este evento sucedió cinco días antes de la muerte de Moisés, explican que Dios se le acercó a Moisés con tono apologético: “No quiero que mueras” le dijo, “Sin embargo, se está aproximando el momento designado para tu muerte. Ha llegado el tiempo que Josué lidere al pueblo”. Sin lugar a duda que Dios eligió a Josué porque fue un fiel servidor de su siervo Moisés. Éxodo 24:13, Josué 1:1, además, dice el relato bíblico: que Jehová hablaba con Moisés como habla cualquiera con su compañero, pero el joven Josué (su servidor) nunca se apartaba de en medio del tabernáculo. Éxodo 33:11. Cuando Moisés subió al monte Sinaí a recibir los mandamientos, él le esperó hasta que este bajó de la montaña. Éxodo 24:13; 32: 15 -17.

PIENSE EN ESTO. Jehová dijo a Moisés: llama a Josué, y esperad en el tabernáculo de reunión para que yo le dé el cargo. Fueron, pues, Moisés y Josué, e hicieron así. Qué momento tan emotivo, Josué recibiendo del mismo Dios el cargo de sucesor de Moisés.