1. El padre de las guerras, los conflictos, las calumnias y la desunión es el diablo, del griego diabolos, calumniador, acusador. 2. La frase “Yo y el Padre uno somos”, habla de la unión que existe entre el Padre y el Hijo, en ellos no hay división, la división se originó en Satanás. Ap. 12:7. 3. Cuando entendemos el significado de ser “hermano”, buscamos resolver el conflicto y no empeorarlo. 4. La palabra griega sjísma, partir, dividir, se usa cuando el texto bíblico dice que el velo del templo se desgarró de arriba abajo. Mt. 27:51 y también se usa para la ruptura de un vestido. Mt. 9:16. 5. La frase: “Si alguno destruye el Templo de Dios, Dios lo destruirá a él”. 1 Cor. 3:17, surge en el contexto de 1 Cor. 1:10-13, donde la unidad eclesial se había fragmentado en cuatro facciones: Pablo, Apolos, Cefas y Cristo. 6. Nadie puede amar a su hermano, si no está lleno de Aquel que es la fuente de amor. Las personas aborrecen porque no tienen a Dios en su corazón, el que tiene a Cristo ama, no odia, porque el amor de Cristo lo impele a amar. 7. El que dice amar a Dios y aborrece a su hermano es mentiroso (es decir es hijo del padre de mentira. Jn.8:44), porque nadie puede amar a Dios y aborrecer a su hermano. 1 Jn. 4:20.