Miércoles 4 de marzo 2026.


Para estudiar del 1 al 7 de marzo de 2026.

27  “Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio, diciendo: Bebed de ella todos;”
Los tres evangelistas afirman que lo que había en la copa, lo que bebieron Jesús y sus discípulos en la cena del Señor fue “el fruto de la vid”. Mt. 26:29, Mc.14:25, Luc. 22:18. Jesús y sus discípulos bebieron jugo de uva. Pablo omite las palabras “fruto de la vid”, y la frase, “que por muchos es derramada para remisión de los pecados”. Mt. 26:28 y agrega: “haced esto en memoria de mi”. Ninguna lectura habla de vino fermentado.

28 “porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados”.
El jugo de uva es un símbolo de la sangre que Jesús derramó en la cruz para remisión (perdón) de los pecados. “… la sangre de Jesucristo, su Hijo nos limpia de todo pecado”. 1 Jn. 1:7, por tal razón, todos deben beber de la copa, porque todos somos pecadores (1Jn. 1:9). Aún Judas el traidor comió el pan y bebió de la copa.  Al participar de la cena del Señor el creyente debe hacerlo contrito y humillado, reconociendo su pecado y pidiéndole a Dios el perdón. La sangre que Jesús derramó en el Calvario ratificó o dio validez al nuevo pacto, así como la sangre de los becerros que habían servido para ratificar el antiguo pacto. (Ex. 24:5–8; Heb. 9:15–23). De no haberse producido la muerte vicaria de Cristo, el plan de salvación nunca hubiera sido una realidad. Aun los que se salvaron en los tiempos del A.T., fueron redimidos en virtud del sacrificio Cristo (Heb. 9:15).

← Volver

Gracias por tu respuesta. ✨