
DÍA 4:
“Grasas y sangre no son alimento.”
Miércoles 28 de enero 2026.
Para estudiar del 25 al 30 de enero de 2026.
Lectura de estudio: Levítico 7:22-23.
22 “Habló más Jehová a Moisés, diciendo: 23 Habla a los hijos de Israel, diciendo: Ninguna grosura de buey ni de cordero ni de cabra comeréis.”
¿Por qué Dios prohibió comer grasa animal?
El libro de Levítico fue escrito alrededor del siglo XIII a.C. Para aquel tiempo, Dios ya había prohibido comer grasa animal. Es cierto que, en este contexto, Dios prohíbe comerla porque se usaba como ofrenda encendida (Lev. 7:25). En Lev. 3:17, Dios deja asentado que está prohibido comer grasa animal. Es de conocimiento general, que el ingerirla aumenta el colesterol malo en la sangre; siendo perjudicial para la salud, ya que puede causar enfermedades cardiacas, ataques al corazón, sobrepeso, obesidad, diabetes tipo dos y cáncer de próstata. Por nuestro propio bien debemos quitar de nuestra dieta las grasas saturadas.

