
DÍA 3:
“La vida y la muerte.”
Martes 7 de octubre 2025.
Para estudiar del 5 al 11 de octubre 2025.
Lectura de estudio: Génesis 2:7.
7 Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente.
¿Cómo comenzó la vida humana?
La vida humana. La vida humana fue creada por Dios. Él hombre fue formado del polvo de la tierra, solo era un cuerpo sin vida; hasta que Dios sopló en su nariz aliento de vida, “Y fue el hombre un ser viviente”. Gn. 2:7b. La vida humana fue creada con un elemento material (polvo de la tierra) y un elemento espiritual (aliento de vida). La vida del hombre existe: cuando “el polvo de la tierra” y “el soplo de vida” están juntos.


Salmos 104:29.
29 Escondes tu rostro, se turban; Les quitas el hálito, dejan de ser, Y vuelven al polvo.
La muerte del hombre. La vida humana existe cuando “el polvo de la tierra” y el aliento de vida están juntos por la acción de Dios; entonces, podemos afirmar: Que la muerte es lo inverso, es decir, cuando se disocian “el soplo de vida” y “el polvo de la tierra”, es porque Dios retira su aliento de vida. Él creó todo; la tierra, y todo lo que existe. El polvo sin aliento de vida solo es materia inerte. La vida existe cuando Dios da su aliento de vida, y termina cuando Él lo quita.
Lectura de estudio: Eclesiastés 12:7.
7 y el polvo vuelva a la tierra, como era, y el espíritu vuelva a Dios que lo dio.
¿Qué pasa con el cuerpo? ¿Dónde vuelve? ¿Dónde regresa el espíritu?
El cuerpo y el espíritu irá a su lugar. Cuando el hombre pecó, Dios le dijo al hombre: “Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra (hasta que mueras), porque de allí fuiste formado, pues “polvo eres”, y al polvo volverás”. El hombre es polvo, el aliento de vida es Divino (Gn. 2:7). El aliento de vida, o el espíritu, como dice (Ecl. 12:7), no es del hombre, sino de Dios que lo dio. Ejemplo, un motor no funciona a menos que tenga corriente eléctrica, la energía eléctrica no es parte del motor, lo hace funcionar, así también el espíritu, está en el cuerpo para que viva, pero en la muerte, vuelve a Dios que lo dio.
