Martes 3 de marzo 2026.


Para estudiar del 1 al 7 de marzo de 2026.

26  “Y mientras comían, tomó Jesús el pan, y bendijo, y lo partió, y dio a sus discípulos, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo”. 
¿Qué comieron aquella noche?
Jesús tomó el pan y lo partió (el pan que se comía en la Pascua era el pan ázimo o sin levadura). Los discípulos entendieron muy bien las palabras “Tomad, comed, este es mi cuerpo”. Para los lectores posteriores, estas palabras se convirtieron en un problema de interpretación: ¿Cómo deberían entender este pasaje, literal o simbólico? Por ejemplo, la enciclopedia católica afirma que: “La Eucaristía es el sacramento del cuerpo y la sangre de Jesucristo bajo las especies del pan y el vino.” Por medio de la consagración, el sacerdote convierte realmente en su cuerpo y sangre el pan y el vino ofrecido en el altar”. Decir que un hombre tiene poder para transformar una hostia y un poco de vino en el cuerpo y en la sangre de Cristo, en realidad es una blasfemia contra Dios.

19 “Respondió Jesús y les dijo: Destruid este templo, y en tres días lo levantaré. 20 Dijeron luego los judíos: En cuarenta y seis años fue edificado este templo, ¿y tú en tres días lo levantarás? 21 Mas él hablaba del templo de su cuerpo”.
Jesús con frecuencia usaba el lenguaje figurado y lo hacía para que los rebeldes no entendieran. Mc. 4:11-12. En esta lectura Jesús usó la figura del templo para ilustrar su muerte y resurrección al tercer día, pero los judíos pensaban que les hablaba del templo de Jerusalén. Algunos han interpretado en forma literal las palabras “Tomad, comed, este es mi cuerpo”, cuando es una declaración figurada de Jesús, olvidando, que muchas veces el Maestro habló en forma simbólica de sí mismo.  Por ejemplo: Jesús dijo: “Yo soy la puerta” (Juan 10:7) y “Yo soy el camino” (Juan 14:6), pero solo una mente torcida puede entender que el Señor es una puerta, o un camino.

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