Lunes 6 de octubre 2025.


Para estudiar del 5 al 11 de octubre 2025.

15 Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase. 16 Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; 17 mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás.
La advertencia de Dios. El hombre que Dios creó. Gn. 2:7, fue puesto en Edén para cultivar la tierra del huerto. Gn. 2:15. El primer oficio del hombre fue ser agricultor. Él podía comer de todos los árboles del huerto, excepto de uno. En el Edén estaba el árbol de la vida, y el árbol de la muerte (el árbol de la ciencia del bien y del mal). Dios le advirtió al hombre: Si comes del árbol que te he prohibido, “ciertamente morirás”. La desobediencia a la Palabra de Dios es pecado y acarrea la muerte. Pablo escribió: “la paga del pecado es muerte”. Ro. 6:23.

Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella.
Evaluar el pecado. La Biblia describe a la serpiente como el animal más astuto del campo. Gn. 3:1, la muestra hablando, y poniendo en tela de juicio las órdenes de Dios: “porque el día que de él comieres, ciertamente morirás”. Gn. 2:17b. Puede ser, que la mujer vio a la serpiente subirse al árbol y andar por él, y al ver que no moría, la llevó a evaluar el pecado. Tal vez, dijo: Dios lo prohibió, pero el árbol (pensó la mujer) no parece tan malo, es bueno para alcanzar sabiduría. Gn. 3:6. Cuando evaluamos el pecado, y lo sometemos a nuestro juicio (de seguro) que minimizaremos su pecaminosidad y encontraremos pretextos para pecar. Gn. 3:6.

24 Echó, pues, fuera al hombre, y puso al oriente del huerto de Edén querubines, y una espada encendida que se revolvía por todos lados, para guardar el camino del árbol de la vida.
La paga del pecado. Aunque el hombre no murió inmediatamente, al vetársele, el árbol de la vida comenzó a morir lentamente. Adán murió de 930 años, Gn. 5:5, Matusalén 969, luego, la edad fue disminuyendo, ahora, el límite de vida son 70 y 80 años. Sal. 90:10. El pecado trajo la muerte y mucho dolor a la existencia. Gn. 3:13-19. Algún día, el hombre retornará al Edén, redimido por Cristo, libre de dolor, y la muerte se acabará porque volverá a comer del árbol de la vida. Ap. 21:4 y 22:2.

← Volver

Gracias por tu respuesta. ✨