Jueves 22 de enero 2026.


Para estudiar del 18 al 24 de enero 2026.

16 “Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede mucho.”
Santiago escribió: “Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en nuestros deleites”. Stgo 4:3. No es orar por orar, ni pedir por pedir. Jesús dijo: Que no debemos orar como los gentiles que piensan que por su palabrería serán escuchados. Mt. 6:7. La oración que Dios escucha es aquella que proviene de un corazón sincero. “Al corazón contrito y humillado no despreciaras tu oh, Dios. Sal. 51:17. Antes de orar debemos cerciorarnos de haber perdonado a nuestro hermano. Santiago dice que para que una oración de sanidad pueda ser escuchada, debemos confesar antes nuestras ofensas unos a otros y orar los unos por los otros. No oremos esperando resultados, sino estamos en paz con nuestros hermanos.

25 “Y cuando estéis orando, perdonad, si tenéis algo contra alguno, para que también vuestro Padre que está en los cielos os perdone a vosotros vuestras ofensas. 26 Porque si vosotros no perdonáis, tampoco vuestro Padre que está en los cielos os perdonará vuestras ofensas.”
Cuando nos arrodillemos para orar debemos perdonar en ese momento, a los que nos ha ofendido. Pero perdonad de verdad; con el perdón que libera el odio del corazón, porque mientras no se desarraigue de nuestra vida, todo odio, rencor o resentimiento, volverá a reverdecer como la hierba que está marchita cuando cae la lluvia. Amada iglesia, si alguien nos cae mal, nos molesta su presencia, o no le soportamos … Mientras oremos, pidámosle a Dios que nos ayude a perdonar como Cristo nos perdonó, que nos quite esa mente que no sabe olvidar, y que nos de la mente de Cristo. 1 Cor. 2:16. No nos engañemos, sino perdonamos a los hombres sus ofensas, estamos fuera de la gracia de Dios, y tampoco el Padre celestial nos perdonará. 

← Volver

Gracias por tu respuesta. ✨