Martes 9 de junio 2026.


Para estudiar del 7 al 13 de mayo de 2026.

1  “¿De dónde vendrá mi socorro?” 2 Mi socorro viene de Jehová, Que hizo los cielos y la tierra”.
David estaba caminando por las sendas escarpadas, entre los peñascos; en donde podía caer al precipicio, o ser atacado por un animal salvaje, el peligro era inminente, por eso se siente angustiado. El autor, aunque levanta sus ojos al monte de Sión, no confía en el edificio que construyó Salomón, ni en los utensilios del Templo, él espera el auxilio del que mora entre los querubines (2 Rey. 19:15). “En el día que temo (escribió David) yo en ti confío”. Sal. 56:3. Este salmo ha sido una gran bendición para miles de personas que, en un momento u otro, se han encontrado en contextos similares a los que rodeaban al salmista.

3 No dará tu pie al resbaladero, Ni se dormirá el que te guarda”.
Porque ahora les está hablando a los peregrinos que subían al templo de Jerusalén a adorar. El salmo 121 es uno de los “canticos de ascenso o subida” (Sal 120–134). Los peregrinos que iban a adorar al templo podían caminar confiados y protegidos por la mano invisible de Dios. El Eterno Creador estaba pendiente de sus hijos que habían dejado sus actividades para ir adorarlo. Dios nunca duerme, no se distrae y jamás deja de velar por ti, Él tiene tu nombre esculpido en la palma de su mano y jamás se olvidará de ti. Isa. 49:16.

← Volver

Gracias por tu respuesta. ✨