“4Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor.”
Introducción.
La familia es fundamental en el desarrollo y bienestar de la sociedad. Si los padres cumplieran con el papel que Dios les asignó, nuestro mundo sería diferente. Antes de educar a los niños en los tópicos seculares, debieran instruirlos en los principios Divinos. Las Sagradas Escrituras son elementales en la formación del carácter. El hogar debiera ser el aula en donde los niños aprendan los valores eternos. Esta semana con la ayuda de Dios estudiaremos a dos mujeres: A la esposa de Manoa, cuyo nombre desconocemos, y a Ana, la esposa de Elcana.