Miércoles 31 de diciembre 2025.


Para estudiar del 28 de diciembre de 2025 al 3 de enero de 2026.

31  “Si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es mentiroso.”
No se ama a Dios odiando al hermano, tampoco siendo indiferente con él. El amor a Dios es fácil hablarlo, pero difícil demostrarlo. No amo a Dios cuando no soporto oír de aquel que me cae mal, o cuando me doy la vuelta para no saludarlo. Hay cristianos que hacen gestos de molestia cuando se acerca una persona que no es de su agrado, esto no es de Dios. Juan usa la palabra “mentiroso” que usó en Jn. 8:44 donde llamó al diablo mentiroso y padre de mentira. Se oye mal, pero el que dice: “Yo amo a Dios y aborrece a su hermano”, es mentiroso al igual que el mentiroso mayor. Amada iglesia, un corazón mentiroso, no es sincero, pues se contrapone a Jesús; que es la Verdad y la expresión más sublime del amor de Dios. Juan 14:6.

20 “Pues el que no ama a su hermano a quien ha visto, ¿cómo puede amar a Dios a quien no ha visto? 21 Y nosotros tenemos este mandamiento de Él: El que ama a Dios, ame también a su hermano.”
Todo ser humano es creación de Dios, no es posible amar al Creador y aborrecer su creación. Es como si le dijéramos a una madre: te amo a ti, pero aborrezco a tus hijos. Es imposible amar a Dios y aborrecer al hombre que porta su imagen.  Nuestra forma de mirar, de hablar y de actuar; expresan, nuestro amor u odio por nuestro hermano. Aunque algunos fingen amar, odian en secreto… muy dentro de su corazón. “El corazón es engañoso y perverso más que todas las cosas, ¿Quién lo conocerá?” Jer. 17:9. Dios lo conoce, y a Él, tú, no lo puedes engañar. Juan recuerda a su iglesia el mandamiento de Cristo: “El que ama a Dios, ame también a su hermano”.

← Volver

Gracias por tu respuesta. ✨