Jueves 13 de noviembre 2025.


Para estudiar del 9 al 15 de noviembre 2025.

15 Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase.
Dios creó al hombre antes de plantar el huerto en Edén (Gn.2:7-8). La tradición judía enseña que el hombre fue creado en el monte Moriah, lugar en donde Abraham llevó a ofrecer en sacrificio a su hijo Isaac (Gn. 22:2. Meam Loez pág. 244). Después Jehová plantó un huerto en Edén, y puso allí al hombre que había formado. Le dijo que ese lugar hermoso, de paz y felicidad, iba a ser su hogar familiar; si obedecía y guardaba sus mandamientos. Un hogar feliz es posible si respetamos a Dios. En realidad, el huerto estaba repleto de árboles frutales, el trabajo del hombre era mínimo, pero debía labrarlo y guardarlo.

9 Seis días trabajarás, y harás toda tu obra; 10 mas el séptimo día es reposo para Jehová tu Dios; no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas”.
Dios trabajó seis días y reposó el séptimo día. Éx. 20:11. El hombre al igual que su Creador debe trabajar seis días y terminar toda su obra; debe suspender todas sus actividades y reposar el séptimo día. Las palabras: “no hagas en él obra alguna” son literales; nadie, que habite en la casa familiar, debe trabajar el séptimo día. El trabajo, aunque cansa; trae beneficios, pues aporta el sustento de la familia. Las personas que trabajan no les falta nada y evitan el insomnio, pues el cansancio diario les permite dormir profundamente. La flojera, la pereza y la negligencia no debieran formar parte de la vida del hombre. Prov. 10:4; 13:4; 19:15, Ecl. 10:18. 2 Tes. 3:10.

← Volver

Gracias por tu respuesta. ✨