
DÍA 6:
“Fe y obediencia.”
Viernes 22 de agosto 2025
Para estudiar del 17 al 23 de agosto 2025.
Lectura de estudio: Génesis 12:1.
1 Pero Jehová había dicho a Abram: Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré.
¿Qué le ordenó Dios a Abraham?
Nuestra lectura tiene una enseñanza de fe: “vete de tu tierra … a la tierra que te mostraré”. Abraham vivía en la Mesopotamia, Hech. 7:2, en la cuna de la civilización. Entre los ríos Tigris y Éufrates surgieron civilizaciones como los asirios, acadios y babilonios. Dios le pidió a Abraham que saliera de aquella región civilizada, y se fuera a un lugar desconocido. Obedecer la orden de Dios era un acto de fe.


Génesis 12:4.
4 Y se fue Abram, como Jehová le dijo; y Lot fue con él. Y era Abram de edad de setenta y cinco años cuando salió de Harán.
¿Cómo respondió Abraham a la orden de Dios?
Abraham es conocido como “el padre de la fe”, pero también debiera ser llamado “el padre de la obediencia”. Porque Dios le dijo: vete de tu tierra y de tu parentela a la tierra que te mostraré, ¿Qué cree que hizo Abraham? No titubeo, no cuestionó la Palabra de obediencia, porque la fe se demuestra obedeciendo. Hebreos 11:8, dice: Por la fe Abraham, siendo llamado, obedeció. La fe y la obediencia son inseparables. Mi obediencia a la Palabra de Dios muestra mi fe genuina, por eso Santiago escribió: “Así también la fe, sino tiene obras, es muerta en sí misma”, y agrega: “Pero alguno dirá: Tú tienes fe, y yo tengo obras. Muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mí fe por mis obras”. Sant. 2:17-18.
Lectura de estudio: Mateo 16:27.
27 Porque el Hijo del Hombre vendrá en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno conforme a sus obras.
En la segunda venida. ¿Seremos juzgados por la fe, o por las obras?
En el día del juicio los muertos serán juzgados por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras. Apoc. 20:12. Salomón escribió que debemos guardar los mandamientos porque Dios traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta; sea buena o sea mala, Eclesiastés. 12:13-14. Sant. 2:12, afirma: “12 Así hablad, y así haced, como los que habéis de ser juzgados por la ley de la libertad”.
