Lunes 14 de Julio 2025.


Para estudiar del 13 al 19 de julio 2025.

8 Y Jehová Dios plantó un huerto en Edén, al oriente; y puso allí al hombre que había formado.
La palabra hombre es singular. Aunque el hombre es uno, está integrado por dos personas diferentes: “varón y hembra”. Israel es una nación, pero está formado por doce tribus. Dios es uno, pero está integrado por tres personas, así lo afirman las palabras: “Hagamos al hombre a nuestra imagen”. Edén es un lugar no precisado en la Biblia … Edén fue el primer hogar del hombre, era un lugar tranquilo donde reinaba la paz y la armonía. El hombre y su mujer vivían entre los árboles, no entre edificios y autos, era un lugar quieto, libre de ruidos; en realidad era un paraíso. Nadie puede vivir feliz fuera de su hábitad.

16 Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; 17 más del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás.
El hombre edénico no comía carne, se alimentaba de frutos, semillas y vegetales; bebía agua pura del manantial. Gén. 1:29. Hombre en hebreo se dice “Adam”, de adamah tierra. Dios solo le prohibió comer al hombre del “árbol de la ciencia del bien y del mal”, pues no estaba preparado para manejarlo. Tan pronto Adán y Eva comieron del árbol prohibido; vieron su desnudez, se avergonzaron, tuvieron miedo, huyeron de Dios, y empezaron a culparse el uno al otro. Gén. 3:7-14.

4 Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis; 5 sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal. 6 Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió, así como ella.
El hombre prefirió comer del árbol que lo mataría, que comer del árbol de la vida. Comió por escuchar la insinuación de la serpiente; desobedecer la voz de Dios. La misión del diablo es cuestionar Su Palabra; es restarle importancia e incitar a la rebeldía. Satanás sabe que la paga del pecado es la muerte. Gén. 3:1-4. Rom. 6:23, por eso buscó que el hombre pecara y muriera, pues estaba celoso de que Dios le hubiese encargado la tierra. Gén. 1:28. Con el pecado del hombre, el diablo se quedó con el control del mundo. 1 Juan 5:19. Juan 12:31, 14:30, pero Jesús vino a deshacer sus obras. 1 Juan 3:8.

← Volver

Gracias por tu respuesta. ✨